jueves, julio 28, 2005
martes, julio 26, 2005
Maldito Dictador.
miércoles, julio 13, 2005
Adivina quién es mi nueva amante.
Anoche, te fui infiel,
Reposé mi cabeza sobre otras manos de porcelana,
cambié tu pecho por seda, por un crucifijo tus labios.
Te dejo desde hoy, por mi nueva a(l)m(oh)ada.
Porque anoche sin tus labios, sentí el descanso.
La claustrofobia que producen los abrazos que no terminan,
la sentí tras haber dejado de sentir. No te siento.
Porque no te siento. (Lo siento).
Llegas sin llamar a la puerta, gritas y lloras.
Me tomas de los hombros pidiendo un porqué.
Mi amante sabe que soy suya, no está celosa.
No te miro. No contesto. No te amo ya. (¿O sí?)
No voy a salir de mi nueva cama con patas de flores.
De mi amante de tez de luna.
De su susurro silencioso y eterno, de su maldad. No te siento.
Mi ignorancia no va a responderte. No me mires, no te miro.
Te abandono por mi cónyugue sin boca.
Me buscas en mi nuevo hogar. Vete, no voy a volver.
Con lo que pasamos llorándonos mares con olas de dos metros de alto,
Bañándonos en sus playas con bandera roja para ahogarnos.
Te dejo por mi amante a la que no amaré.
Amante sin sexo, mi amante sin miedo y sin palabras.
La ausencia de tu pecho de marfil va a matarme,
y TÚ te despides desde un epitafio en el que mi amante no ha escrito.
/Mi nueva almohada es de s
eda./
(A pretty, smart and dangerous lady called Death) Me lleva sin tener en cuaenta mi opinión, me lleva sin dejar que me despida de tu boca para que perdure como último recuerdo de esta vida en que ha sido lo único que me ha merecido la pena.

